JUAN DIEGO HURTADO MELÉNDEZ
Es originario de Ciudad Jiménez, Chih., (1955), donde curso sus estudios básicos, posteriormente, a los catorce años de edad, emigro a la capital del estado Chihuahua, donde ingreso a la Universidad Autónoma de Chihuahua, graduándose como Licenciado en administración de empresas y Contador Público.
En diciembre de 1976, comenzó a laborar en Time Life International México S.A. de C.V. como gerente de la sucursal en Chihuahua, Chih., en 1986 es ascendido Director de Cobranza a nivel nacional y nombrado distribuidor Independiente tres años después.
En el año de 1998, se inició la empresa Bodega de Libros S.A. de C.V. en compañía de sus hijos; Lic. Juan Carlos Hurtado Bustamante(†), Lic. Noé Abraham Hurtado Bustamante, Lic. Marsella Hurtado Bustamante, y en el año 2019 se integra la Lic. Grecia Bueno Herrera, su nuera, esposa del Lic. Juan Carlos Hurtado Bustamante (†).

En 2017, el ingeniero Rafael Rosales —autor de más de 350 artículos y administrador de la página de Facebook “Jiménez de Mis Recuerdos” publicó un comentario en forma de editorial el 2 de octubre de ese año, dedicado a la escuela Artículo 123 “Francisco Sarabia”, donde Juan Hurtado cursó su educación primaria. A partir de ese momento, comenzó un recorrido que comenzó en la memoria y se transformó en palabras, plasmadas en escritos literarios nacidos únicamente del deseo de recordar.
El libro “Rasgos de Grandeza” rescata un pasado glorioso que permanece en el recuerdo. Durante tres años, este ejercicio de evocación continuó hasta llegar al artículo “Las Güilas de Don Pedro”. Finalmente, en diciembre de 2020, la obra se materializó en un libro, publicado como un homenaje a su querido pueblo natal.
En el mes de septiembre de 2025, inicia un nuevo proyecto llamado: Museo Bibliográfico Antiguo, con la finalidad de exhibir libros y textos a las futuras generaciones, y rescatar aquellos libros que están fuera del punto de venta tradicional y que todavía exista un interés para adquirirlos.
Reconocimientos
A continuación se presentan algunos de los numerosos reconocimientos otorgados al Lic. Juan Hurtado

Título de contador público
Título en Administración de empresas

Participación en
COLIME 20


Reconocimiento Grupo AMATL
Entrevista al fundador
Voces de mi región
Durante la Feria del Libro de Chihuahua, el Licenciado Juan Hurtado destacó la importancia de la lectura y la trayectoria de Bodega de Libros, empresa con más de 50 años en el mundo editorial. Señaló que su historia se ha construido con esfuerzo y pasión, defendiendo el valor del libro físico frente a la tecnología. Mencionó que buscan ser diferentes más que grandes, con un equipo que ama los libros, y adelantó la creación de un museo bibliográfico. Invitó al público a acercarse a la lectura leyendo lo que les gusta, pues los libros permiten soñar y transformar la realidad.

¡Una historia de éxito!
Aquí puedes encontrar una semblanza escrita por Heidi Segovia Luján, reconocida comunicadora y escritora chihuahuense. En esta semblanza titulada “Una historia de éxito”, la autora comparte la inspiradora trayectoria de Juan Diego Hurtado Meléndez, fundador de Bodega de Libros, destacando su esfuerzo, visión y aporte a la cultura en Chihuahua.

Estimados lectores; el día de hoy quiero platicar con ustedes una historia de éxito chihuahuense, que no surge por casualidad sino por destino. Estoy segura que algunos de nosotros hemos acudido a la librería La Bodega de Libros, una empresa que por cuarenta años ha estado al servicio de los chihuahuenses y este año 2016 fue reconocida con el premio nacional, al mérito librero “Francisco Trillas Mercader” por su trayectoria profesional y participación en el desarrollo del sector librero y editorial de México. Su consolidación ha sido producto del trabajo y el esfuerzo diario. Su propietario el sr. Juan Diego Hurtado Meléndez, era estudiante del noveno semestre de la carrera de Contador Público, en la Universidad Autónoma de Chihuahua, cuando un domingo 28 de noviembre de 1976 leyó justamente en este periódico, El Heraldo de Chihuahua, un anuncio de una empresa internacioanl que solicitaba personal para su Departamento Administrativo, mismo que atendió y llevó la solicitud tal y como lo establecía la convocatoria. Ahí fue entrevistado el joven universitario Juan Diego Hurtado Meléndez, por el Lic. Carlos Ruiz P., representante de la compañía Time-Life Internacional de México S.A., la cual se dedicaba a vender libros de forma directa al consumidor de casa en casa. El anuncio expresamente señalaba que los aspirantes al cargo fueran mayores de veinticinco años, casado, con título profesional y experiencia en el área de cobranza. A lo cual con toda sinceridad respondió en su entrevista el joven entusiasta y positivo: “Tengo veintiún años, en enero cumplo veintidós, actualmente curso el noveno semestre de la carrera de Contador Público, en la Universidad Autónoma de Chihuahua, esta semana presento mis últimos exámenes. Durante la carrera estuve realizando cursos de verano que permitieron ahorrarme un año y por mi promedio voy a titularme automáticamente. “Soy soltero, tengo una relación estable con una persona y estamos por formalizar nuestro compromiso. “Desde que estaba en segundo año de la carrera estudiaba y trabajaba en las Ópticas ABC, donde era el jefe de Crédito y Cobranza. La Óptica ABC es la cadena más importante en el estado de Chihuahua y tiene más de diez sucursales”. Pasaron dos semanas después de la entrevista. Por fin le llamaron el 14 de diciembre de 1976 y le entregaron su boleto de avión para ir a la ciudad de Monterrey a capacitarse. Al día siguiente se entrevistó con el gerente de Monterrey y le entregaron su contrato de trabajo, en el cual se establecía que ocuparía el cargo de gerente de sucursal y que tendría un sueldo de 6,000.00 pesos mensuales, mucho más de lo que anteriormente había sido su salario. En ese momento, el joven entusiasta y positivo pensó que había sido un error de parte de ellos, pero no lo señaló y una coincidencia del momento que casi le paraliza el corazón. La secretaria del gerente le pide a Juan Diego llame a México ya que había dos errores en el contrato y no se podía firmar así. Después de este gran susto, los dos grandes errores fueron: que habían señalado en el contrato que tenía 25 años y que era casado. Con los años el sr. Juan Diego Hurtado Meléndez, continuó con la venta de libros de casa en casa, al independizarse empezó a vender libros escolares en las escuelas y por carecer de un lugar establecido empezó en la sala de su casa. Con el tiempo adquiere una propiedad modesta a la cual no se le podía llamar librería ya que no reunía la elegancia de algunas librerías de la ciudad, por lo cual le llamó Bodega de Libros. Actualmente cuentan con siete librerías en todo el estado de Chihuahua, administrada por su hijo Juan Carlos y Marsella Hurtado Bustamante, la editorial Temple, dirigida exitosamente por su hijo Noé Abraham Hurtado Bustamante, donde se publican libros de autores locales, y un centro de distribución para satisfacer las necesidades del mercado regional. Es una empresa familiar que está agradecida con sus empleados, sus colaboradores, la preferencia de sus clientes y la confianza de sus proveedores. Bodega de libros: ¡Gracias por permitir la difusión de las ideas y la cultura! ¡Me siento orgullosa de ser hija de estas hermosas tierras norteñas!
“EMOTIVOS MOMENTOS DE PERSONALIDADES JIMENENSES MUY DESTACADAS “
Celebración del septuagésimo primer aniversario de Juan Diego Hurtado Meléndez. El jueves 22 de enero terminó mi jubileo de plata (70 años completos) habitualmente, este día lo celebrábamos en casa y acudiendo a la Catedral de Chihuahua a escuchar la palabra de Dios (Misa) en compañía de mis seres queridos, durante los últimos años también acostumbramos realizar un viaje en compañía de Teresita mi esposa, mi hermana Lupita y mi sobrino el licenciado Jesús Flores quien seleccionaba alguna ciudad del extranjero y organizaba toda la logística. Sin embargo, este año quise que fuera diferente y reunir a todos los familiares y amigos que han sido parte de mi existencia, que le han dado colorido al lienzo de mi vida, o escrito con sudor y sangre cada instante de mi supervivencia, con la finalidad de que asistieran el mayor número de invitados, el evento de la conmemoración se llevó acabo el sábado 24 de enero de 2026, por mis primeros 71 años de vida en un evento que guardaré por siempre en el corazón. Aunque nací en mi pueblo querido de Jiménez, Chih., La Vieja Huejoquilla, en el cual viví mis primeros quince años, sin embargo la capital del estado grande, Ciudad Chihuahua es el lugar que me ha visto crecer. Formé una familia y es testigo de casi 50 años de mi vida dedicado a mi gran pasión los libros. El punto de reunión fue una cortesía de la administración del salón de eventos del Sindicato de Trabajadores del Municipio de Chihuahua, mis vecinos desde hace más de 30 años, donde cité a un selecto grupo a partir de las seis de la tarde. Fue un honor para mí recibir personalmente a cada invitado durante la primera hora, ver sus sonrisas y escuchar sus parabienes me llenó de una gratitud inmensa; la mayoría tuvo el detalle de llevar un obsequio como muestra de cariño, pero su sola presencia ya era el mejor regalo. Mientras saludaba, con una sonrisa franca y pronunciando el nombre de cada invitado, los invitaba a tomar asiento en la mesa previamente asignada, mientras la atmósfera se impregnaba del aroma de nuestra gastronomía mexicana: la Lic. Grecia Bueno, mi nuera contrató un servicio de alimentos a domicilio que preparan al gusto trece deliciosos guisos mexicanos diferentes, acompañadas de tortillas palmeadas a mano ahí mismo, algo que de inmediato despertó la curiosidad y el apetito de todos. Mi esposa Teresita, estuvo al pendiente desde la organización cuatro días antes que se tomó la decisión hasta la conclusión, cuidando cada detalle, asegurándose de que la fiesta fuera el éxito que resultó ser. Recibió el apoyo espontáneo de Nelly Flores una de sus mejores amigas, quien desde un día anterior preparó unos bollos de hojaldre francés elaborado con masa fermentada, levadura y mantequilla, con una textura ligera, hojaldrada y crujiente con forma de media luna llamados: croissant. Además María de Jesús “Mary” López de Chacón, la cuñada de Teresita, voluntariamente preparó con días de antelación repostería fina, que se destacó por su alta complejidad, y utilizó ingredientes de primera calidad, que fueron la delicia de grandes y chicos. Y por último la jovencita Janai Roberta Salgado, se trasladó desde la Ciudad de Cuauhtémoc, Chih., para apoyar en la decoración del amplio salón sede del evento. La música no podría faltar, estuvo a cargo de Timó Avila, quien es mi cuñado y todo un master en los teclados, conecto a los asistentes al evento con un ritmo alegre, transformando la reunión en una experiencia memorable. Actúa como hilo conductor en las diversas fases del evento, desde la bienvenida hasta el baile final, siendo crucial para el éxito logrado. Las primeras dos horas, mi cuñado Timo Ávila, nos deleitó con su órgano melódico, creando el ambiente perfecto para la sobremesa y posteriormente el baile. Los primeros en llegar fueron mis seis hermanos, para esta ocasión lucieron impecable elegantes con vestido largo las mujeres y los hombre con sacó, camisa blanca y corbata :Jorge Luis, María Elena y Fernando Zapiain su esposo, Malke Guadalupe, Olga Teresita del Niño Jesús y su cónyuge Timó Avila, Fabiola Mayela y Alejandro su compañero de toda la vida, y Héctor Manuel el menor de la familia. Con una charla amena y un toque de nostalgia, recordamos con mucho cariño durante toda la velada a nuestros queridos padres: don Juan y Mamá Cala, quienes ya no están físicamente con nosotros pero cuya memoria nos sigue uniendo. Conforme el salón se llenaba, era gratificante escuchar las risas y los comentarios de amigos y parientes que tenían años sin verse y que gracias a esta celebración se reencontraron. Mi alegría se complementó con la llegada de mis descendientes: primera fue mi hija la Lic. Marsella, junto a su esposo Ing. Hugo del Villar y mis nietos Sebastián y Emilio, dos adolescentes que destacan en sus estudios y el deporte, todos unos galanes que le robaron más de un suspiro a las adolescentes presentes. Poco después llegó mi hijo el Lic. Noé Abraham y la Ing. Alejandra, en compañía de sus suegros, el Lic. Luis Arras y la maestra Letty Espinoza su esposa, junto con Luis su cuñado y su cónyuge, complementado el cortejo mis cuatro rubios nietos: Diego Abraham, Rodrigo y las bellas cuatitas, Ana Lucía y María Andrea. También me acompañó mi nuera Grecia Bueno Herrera sus padres, un cirujano plástico muy prestigiado el Dr. Martín Bueno y Laurita Herrera su esposa. Fue muy especial ver a mis dos hermosos nietos: Santiago David “Santy” y Carlos Andrés “Charly” quien lleva el nombre de su padre, mi hijo Juan Carlos a quien lamentablemente falleció hace algunos unos años, pero que sigue presente todos los días en nuestras oraciones. Estuvieron presente ocupando una mesa de honor mis primos, sobrinos y mi tía Regina Hurtado Arzate, quien a pesar de ser una persona mayor reflejaba optimismo y una tranquilidad que solamente el tiempo da. También arribó al lugar el pastor don Efraín y Maria de Jesús López de Chacon su esposa, junto con sus hijos el joven Isaias y la enfermera Nayeli Chacón con su esposo el pastor Samuel acompañados de sus dos pequeños hijos y no podía faltar la simpática doña Esperanza Chacón Ortiz, y su hijo Kevin Daniel y su esposa Berenice, todos acompañados de la señora mas respetada de la familia doña Hortencia Ortiz viuda de Chacón, madre de Teresita. Poco a poco, como las piezas de un mecanismo de relojería suiza, las catorce mesas —cada una con su decena de sillas— se fueron ocupando y se temía que no fuera suficientes. La mesa principal, con un mantel blanco con bellos bordados, fue ocupada por un servidor en compañía de mi esposa Teresita, siguiendo las rigurosas reglas de etiqueta según Carreño, pero sobre todo los dictados del corazón, se sentaron en las mesas de la derecha mis hijos y sus familias, mientras que a mi izquierda ocuparon su lugar mis hermanos, los compañeros que Dios me regaló para toda la vida. El salón cobró vida propia, con su luz, un extraordinario sonido y sus pisos blancos que semejaban un espejo, el marco ideal para cumplirse un sueño que tenia de niño de ver a toda la familia unida, una mesa fue ocupada por los primos Hurtado y otra por los parientes Meléndez. Mi alegría se multiplicó al ver dos mesas ocupadas, una por Chava y la Lic. en nutrición Tania Castro en compañía de sus dos hijos: Laila y Noah, y en la otra los futuros padres, lic. en Derecho David Michell y la Ingeniera Karen Carrasco, todos dignos descendientes de nuestra querida Teresita. El ambiente se llenó de alegría nuevamente con la presencia de nuestros colaboradores y excolaboradores de la librería, quienes llegaron con el entusiasmo de quienes han compartido años de trabajo y sueños, y han formado una grupo con valores humano, fundamental basado en la empatía, el respeto y la colaboración, que han superado el egoísmo para trabajar en equipo, cuidar el bienestar común y buscar soluciones compartidas. No faltó la calidez de los amigos jimenenses, esos compañeros con los que he caminado toda la vida, incluido los amigos de mis hermanos, a quienes hoy también son mis amigos, nos saludamos y abrazamos con un cariño renovado por los años. Finalmente, el círculo se cerró con las mesas dedicadas a los familiares de Teresita y a sus amigos, que con el tiempo y el afecto, se han convertido también en los míos. Uno de los momentos más emotivos, ocurrió a las ocho de la noche, cuando las trompetas de nuestros amigos, el mariachi Pasión de Luna, anunció su llegada desde el exterior con "Las Mañanitas” ya en el centro del salón de eventos, con el corazón en la mano, les pedí que interpretaran "Hermoso Cariño" en honor a mis tres hijos: Marsella, Noé y mi inolvidable Juan Carlos. Después, inmediatamente con todo el amor que le tengo y se merece, solicité "Novia Mía" para mi compañera de vida la Lic. Teresita Chacón Ortiz. Mi vida ha sido como un libro de romance, viajes, aventuras o misterio, pero poco se compara con la emoción que sentí ese momento, un honor inmenso, que me tocó el corazón al ver a mi hijo por parte de mi esposa el Güero como le decimos de cariño en la familia o Chava para sus amigos, de pie ante mí, y comenzó a entonar acompañado de los mariachis con esa voz hermosa y educada que es un don, un regalo que Dios le dio y compartió con los presentes. Entonó con mucho sentimiento, que quizás el propio Frank Sinatra hubiera aplaudido entonó la aria “A mi manera', y cada palabra resonó como mi propia historia, con mis derrotas y mis triunfos; fue como si resumiera en pocas palabras mi vida. Pero luego, al cantar la segunda canción, que escribió el compositor Don Armando Manzanero de nombre “Contigo aprendí”, la emoción de los presentes se desbordó al escuchar las bonitas estrofas que no solo hablan de amor, de ternura, de la fuerza y de todas las lecciones que ha recibido de su madre. Fue un momento muy especial para mí contar con la participación del Prof. Humberto López Medrano, quien logró cautivarnos a todos con su talento a través de tres temas elegidos para la ocasión. Fue un verdadero privilegio estar acompañado por amigos jimenenses que, además de su afecto, compartieron su arte para hacer de mi festejo algo inolvidable. Asimismo, disfruté enormemente la presentación memorable de mis amigos el Mariachi Pasión de Luna, quienes presentaron un show de canciones de Juan Gabriel, el "Divo de Juárez", lograron una conexión increíble conmigo y con todos mis invitados al interpretar clásicos como "Amor eterno", "Así Fue" y "¿Por qué me haces llorar?", combinando de manera magistral la música, el baile y el buen humor. A las diez y media de la noche, se retiraron mis amigos los integrantes del mariachi Pasión de Luna, quienes dejaron el ambiente preparado para el brindis y se procedió primeramente a la partida del pastel conmemorativo, este tenía la decoración de un saxofón alto de la marca Selmer, mi instrumento preferido, y realicé este último acto acompañado por mis nietos, Rodrigo y Diego Abraham. La cálida bienvenida del Lic. David Michel, a quien agradezco profundamente la impecable organización y el esmero puesto en el brindis. Sentí un impulso eléctrico al ver aquellas manifestaciones de júbilo. Casi sin pensarlo, solicité el micrófono. Al no tener un discurso preparado, la realidad me golpeó de frente: sentí la garganta reseca de inmediato, el corazón acelerándose contra mi pecho y un temor punzante a fallarles a quienes me estaban brindando tanto afecto. Sin embargo, en ese mismo instante, me invadió una euforia tan pura que amenazaba con transformarse en lágrimas incontrolables o en un profundo silencio de asombro. Fue una mezcla de orgullo intenso y una gratitud infinita con Dios; en medio de aquel brindis, mi mente se inundó con el recuerdo de mi lucha por la vida a lo largo de mis 71 años. “Nuevamente Buenas noches a todos: Como una montaña rusa que nos eleva hasta la cumbre para luego hacernos deslizar llenos de emoción, así llegamos hoy a este momento inolvidable. El brindis que es un acto simbólico de agradecimiento; un ritual que va a sellar los instantes más importantes de esta celebración. -Quiero dedicarle estas primeras palabras de agradecimiento a una de las personas más importante de mi vida: a Teresita mi esposa. Juntos vamos transitando por la vida, con amor y complicidad en todo lo que hacemos, desde disfrutar un recorrido dominical por la calle Libertad en el centro histórico de Chihuahua, hasta el trasladarnos a lugares lejanos al otro lado del mundo; ella, quien siempre está al pendiente y cuida de mí salud, llevando siempre una etiqueta de amor, esta siempre en cada pensamiento y en cada latido de mi corazón ardiente de amor. Alzo también mi copa para brindar y pronunciar estas palabras, que me nacen del alma, dedicado a mis amados hijos: A Marsella, quien a pesar de sus años sigue siendo mi niña, mi luz y quien lamentablemente se retiró hace unos instantes, hoy el destino ha querido que no estés físicamente aquí conmigo, a mi lado, donde siempre esta. Siento su ausencia como un vacío que nada puede llenar en este momento, sin embargo, tengo la certeza de que su espíritu valiente y su corazón inmenso nos acompañan, envolviendo este instante con su amor incondicional. A Noe Abraham: gracias por estar a mi lado; a quien desde pequeño guié y hoy es mi orgullo, con el paso de los años se ha ganado su lugar de encabezar la dirección de Bodega de Libros, sin olvidar su responsabilidad fraternal y una muestra de su nobleza y de Alejandra su esposa, es cuidar de sus sobrinos “Santi” y “Charly” hijos de Juan Carlos su hermano, como si fueran sus propios hijos. Por último a Juan Carlos, quien seguramente está aquí espiritualmente y nos está viendo desde algún lugar, lamentablemente el destino nos separó. Quiero que el mundo sepa, y que ustedes nunca lo olviden, que son y serán siempre la luz de mi vida, son mi orgullo, mi alegría constante, la razón de mis suspiros y el motor que me impulsa a seguir adelante. Los llevo grabados a fuego en mi corazón, y nada ni nadie podrá cambiar jamás ese vínculo sagrado que nos une. Quien esté libre de pecado, que lance la primera piedra; quien no se ha peleado, reído o jugado con sus hermanos... en este día tan especial les pido perdón en lo que haya fallado y les doy un abrazo fraterno; ustedes son parte esencial de mi ser. A mis primos, que aparte de parientes son mis mejores amigos: como un viejo sueño de reunirlos, hoy los veo aquí, conviviendo los Hurtado y los Meléndez como una gran familia. A mis fieles escuderos, mosqueteros, a mis colaboradores de tantos años, que son la piedra angular que sostiene a Bodega de Libros; porque gracias a su labor somos una empresa respetada y reconocida en toda la República Mexicana. Bien dicen que la familia nos la da Dios, pero a los amigos nos los da la vida, mis amigos aquí presentes y a los que por algún motivo no pudieron asistir, pero que sabemos que nos acompañan con el corazón: Jimenenses, gracias por estar aquí y por permitirnos seguir conviviendo por muchos años más. A Chava y Tania, a Mich y Karen, y a Eddy —quien lamentablemente está ausente- gracias también a ustedes, hijos y nietos de Teresita, porque su linaje, también es mi familia. También quiero agradecer a los amigos de mi esposa Teresita aquí presentes, que hoy son igualmente mis grandes amigos. Me encuentro hoy saboreando los últimos dulces de la bolsa de mi vida, pero con el corazón lleno de proyectos que realizar; mi deseo es que nuestros caminos de todos los presentes sigan cruzándose. ¡Salud! Qué palabras tan hermosas y profundas han salido de mi corazón, una demostración de cariño y la dicha de estar rodeado de las personas que son parte de mi vida. No hay nada más valioso que el "aquí y ahora" dos palabras que me han acompañado a lo largo de 71 años, compartidas con muchos de ustedes. Que ese brindis resuene no solo en sus copas, sino en el alma de cada uno de los presentes, sellando con la tinta roja de nuestra sangre. ¡Por el amor, por la unión y por cada latido compartido! ¡Que viva la vida y que sigan creando memorias así de especiales”. El alfa y omega, el principio y el final, todo lo que inicia termina, deseaba reunir a 71 invitados -uno por cada año que Dios me ha permitido vivir- se transformó en algo mucho mayor. Cristo Jesús fue infinitamente generoso y superando cualquier expectativa, nos envió el doble de invitados, convirtiendo mi aniversario en un banquete inolvidable de bellos recuerdos y gratitud. Cruzar el umbral de los setenta y un años no es un hecho menor; es alcanzar una cima desde la cual se contempla el camino recorrido con la serenidad de la experiencia Toda la familia terminamos con el el alma desbordada de alegría y con mucha paz. Fue un instante mágico desde el principio hasta el final, al llegar al hogar y recordar a los asistentes, sus comentarios de bienestar que fueron convirtiendo en anécdotas, las risas y escuchar el eco de la música. Finalmente me quedo unos segundos en silencio, saboreando el éxito de haber dado felicidad por unos minutos a mi familia y a mis queridos amigos; me sentía exhausto sí, pero con una gran deuda con Dios, que me a dado tanto desde aquel 22 de enero de 1955 que vi por primera vez la luz, aunque eso es otra historia que algún día se las contare. Gracias por todo!!!




